Galaxy S8: Samsung va con todo

Samsung se jugaba mucho. Después del desastre del Galaxy Note 7, ayer era uno de los días más importantes de su historia: tenía que sorprender al mundo lanzando al mercado un smartphone que rompiese las reglas, que marcase un antes y un después, y, sobre todo, que consiguiese recuperar la confianza perdida. Nunca Samsung había promocionado tanto un evento (celebrado ni más ni menos que en Nueva York), pero la ocasión lo requería.

Novedades del Galaxy S8

Lo primero es el diseño: sin marcos y con una pantalla espectacular. Ahora la pantalla con bordes curvos que tenía el modelo Edge está presente en los dos modelos del S8, cuya única diferencia es el tamaño de la pantalla: 5,8 y 6,2 pulgadas. Si en las fotos ya promete, en mano debe de ser espectacular.

Desbloqueo con el iris
Desbloqueo con el iris

La seguridad es otro de los puntos fuertes de este teléfono. Tanto la de nuestros datos como la de nuestro cuerpo. Contamos con tres formas de desbloquear el móvil: huella dactilar, reconocimiento facial y detector de iris. Podemos tener las tres configuradas, utilizando la que más nos convenga en cada situación. Ahora bien, más importante es nuestra propia seguridad, y aprendida la lección, la firma surcoreana ha sometido a todo tipo de pruebas sus baterías, para evitar que su buque insignia acabe explotando en la mano de sus usuarios.

Samsung Galaxy S8El Galaxy S8 no se va a quedar atrás en la lucha por ser el smartphone con mejor cámara del mercado. Con 12 Mpx en la trasera y 8 en la frontal, este teléfono destacará especialmente en las fotos nocturnas, con una lente de amplia focal. Asimismo, mejoras importantes en el rendimiento y en la autonomía; respecto a la capacidad, sus 64GB de memoria interna pueden expandirse hasta 256GB mediante tarjetas microSD, todo un puntazo.

Otra novedad es Bixby, enésimo intento de Samsung de desarrollar un asistente personal que esté a la altura de Siri. De momento no lo ha conseguido, pero Bixby trae características suficientes para ponerle las cosas difíciles al asistente de Apple. Puede dar mucho de que hablar también DeX, una tecnología que permite conectarle a tu smartphone una pantalla, un teclado y un ratón y usarlo como si de un ordenador se tratase.

Galaxy S8, un Note 7 refinado

Samsung Galaxy Note 7
«Pese a que haya sido descatalogado por motivos de seguridad, el Note 7 era un gran teléfono»

Pese a que haya sido descatalogado por motivos de seguridad, el Note 7 era un gran teléfono. Yo tuve la oportunidad de probarlo nada más haber salido al mercado, antes de las explosiones, y me gustó mucho. Un móvil con una cámara y un rendimiento de diez, una pantalla alucinante (aunque algo grande para mi gusto) y una serie de funciones que lo distinguían de la competencia, como el lápiz táctil.

Si comparamos el Samsung Galaxy S8 con su antecesor, el S7, el salto es realmente importante, especialmente en diseño y en innovaciones, como el reconocimiento de iris. Pero no hay que olvidar que muchas de estas novedades ya habían debutado en el Note 7, un teléfono que hubiese sido todo un éxito de no haber tenido un problema tan importante como el de las baterías.

Naturalmente, el Galaxy S8 es un terminal mejor en todos los sentidos, pero a muchos les decepcionó que no integrase algunas de las características de su hermano, como el S Pen, el lápiz táctil que para muchos es una delicia y para otros una herramienta sin utilidad alguna. Probablemente Samsung lance un nuevo Note dentro de unos meses, manteniendo así sus dos líneas de gama alta, y enfocando la Note hacia la creatividad y el trabajo, gracias en parte a su pantalla más grande y su puntero.

¿El mejor smartphone del mercado?

iPhone 7
iPhone 7

Está claro que con semejantes especificaciones, el Samsung Galaxy S8 va a estar en el Top 5 de smartphones de 2017. Aún es pronto para poder sacar conclusiones: hace falta esperar a que salga a la venta y ver que tal funciona en el día a día. Ahora mismo la competencia aprieta mucho, con un iPhone 7 que ya lleva unos seis meses establecido y que si bien es cierto que no ha supuesto ninguna revolución, es un teléfono fantástico que ha recibido muy buenas valoraciones.

El trono de Android tiene muchos pretendientes: algunos más habituales como LG con su G6 o Sony con su Xperia XZ Premium, y otros más novatos como Huawei con el modelo P10, el gama alta con un precio más reducido. Samsung quiere meterse en esta pelea con su Galaxy S8, un teléfono que en especificaciones técnicas se encuentra muy igualado a los terminales de los que hablaba antes. Las 4GB de memoria RAM, el procesador Snapdragon 835 (a excepción del LG G6 con un 821), las 64GB de almacenamiento extensibles con una tarjeta microSD y las pantallas de alta resolución y de gran tamaño son los principales rasgos en común de los terminales tope de gama en el mundo Android. Si queréis una buena comparativa, no os perdáis la que han elaborado en El Androide Libre.

Android 7.0 Nougat
Android 7.0 Nougat

Lo que nos ha decepcionado a muchos es que venga de serie con Android 7.0 “Nougat”, versión del robot verde lanzada en agosto de 2016, cuando Google presentó la semana pasada Android O 8.0, su sucesor. La versión 7.0 no ha tenido mucho éxito, siendo sus cuotas de instalación muy bajas. Es el eterno problema de Android, la fragmentación, y lo más probable es que con este S8 se vuelva a repetir la historia y haya que esperar muchos meses para poder actualizarlo a la última versión de Android.

Samsung: en busca del honor perdido

En el evento de ayer Samsung se jugaba muchísimo. Una empresa con un prestigio tan elevado había perdido la confianza de muchos usuarios e inversores, algo que resulta evidente en la fuerte caída en la cotización de sus acciones en Bolsa y en la bajada de sus cuotas de mercado. Hay que recordar que Samsung tiene todo tipo de negocios: electrodomésticos, televisiones, dispositivos de almacenamiento, etc., y muchos años de experiencia a las espaldas que lo avalan como un gran fabricante. Sin embargo, su imagen quedó muy dañada en un sector tan importante como el de los smartphones, a día de hoy centro digital de nuestras vidas.

Samsung Town
Oficinas de Samsung en Gangnam, Seúl

A pesar de todo el escándalo que surgió con las explosiones de los Note 7, solo un porcentaje muy pequeño de estos teléfonos se quemaron realmente, aún así suficiente para que la empresa coreana decidiese paralizar su producción y retirarlos del mercado. Con tal objetivo en mente, llevaron a cabo una campaña para que los que lo hubiesen comprado lo devolvieran, a cambio de reintegrarles el cien por cien del dinero o de un Galaxy S7 Edge y la diferencia de precio correspondiente.

Para muchos usuarios esto supuso un motivo más que suficiente para decirle adiós a Samsung y pasarse a la competencia. Aún encima, la eficiencia de este fabricante a la hora de realizar las devoluciones dejó mucho que desear, con retrasos muy importantes. Y a mí, sinceramente, me sentaría muy mal verme obligado a devolver mi teléfono y tener que esperar varios meses a recibir los 700€ que me había gastado en él. Por tanto, el Galaxy S8 tiene una doble misión: convertirse en el mejor smartphone del año, pero también recuperar el honor perdido de Samsung y traer de vuelta a esa clientela decepcionada.

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