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¿Cómo será Android en un futuro?

Una de las cosas que más me gustan de Android es como ha evolucionado a lo largo de los años. La primera versión lanzada al mercado a través del HTC Dream en 2008 era un sistema que parecía más orientado a ser el nuevo juguete de los informáticos que a servir de soporte para los teléfonos del futuro. De hecho, en un principio este sistema estaba diseñado para ser controlado mediante teclas, no de forma táctil. Por suerte muchos supieron ver su potencial, y siete años después estamos ante una plataforma madura y robusta, con una identidad y diseño propio y que domina claramente el mercado. Durante este tiempo Google ha ido poco a poco “privatizando” el sistema del robot verde, como expliqué en una entrada, y dándole prioridad a sus servicios en la nube. Con la versión M ya presentada y a punto de salir, creo que es el momento de escribir mis previsiones para las versiones futuras de Android.

Lo primero va a ser lo de los launchers. Es la pantalla principal de cualquier teléfono o tablet, desde donde se cargan el resto de apps. Uno de sus elementos principales desde que nació el sistema son los widgets, esos elementos que nos ofrecen información sin tener que acceder a la aplicación en cuestión o incluso nos permiten interactuar con ella. Es cierto que son muy útiles y algunos consiguen además un diseño muy bueno, pero los desarrolladores tienen muchas limitaciones a la hora de construirlos. Es un sistema antiguo que creo que Google tiene intención de sustituir por las tarjetas de Google Now, mucho más dinámicas y ahora disponibles para todas las apps. Estas tarjetas tienen una ventaja añadida y es que van apareciendo según Google cree que las vamos necesitando, por lo que toda la información está mejor organizada.

Google Now

Otro punto clave es la sincronización entre dispositivos, a lo que ahora los expertos denominan ecosistema. Android está demostrando que va a por todas en este apartado, siendo compatible con teléfonos, tablets, relojes, televisiones y coches. Además, al compartir la cuenta de Google muchos de nuestros datos se mantienen sincronizados en todos los dispositivos. Ahora bien, yo no descarto que en un par de años esta sincronización sea total, de forma que las notificaciones que recibimos en el móvil las podamos contestar desde la tablet (tal como haríamos con un smartwatch), o que si abres un editor de textos en el teléfono todo siga igual que como lo dejaste en la tableta. Es cierto que hay apps que ya permiten hacer esto, pero a lo que me refiero yo es a que Google implante esto de raíz, de forma que funcione con cualquier programa, sin que su desarrollador tenga que hacer un esfuerzo extra.

Variedad del ecosistema Android
Variedad del ecosistema Android

Permisos AndroidMás complicada es mi tercera previsión, sobre todo porque va un poco en contra de la filosofía de la plataforma. En Android las aplicaciones que instalamos tienen una libertad enorme. Aunque cada una se ejecute dentro de un proceso aislado (técnica conocida como sandboxing), tienen acceso a muchos aspectos del sistema, siempre que nos informen de ello al instalarlas. Gracias a esto se han creado programas increíbles que no serían posibles en otras plataformas, especialmente en el apartado de personalizar nuestro dispositivo, pero también muchos otros lo han aprovechado para meterse donde no debían y mermar el rendimiento del dispositivo. Por una parte, con Android M se ha renovado el sistema de permisos, de forma que cada vez que una aplicación desee acceder a datos sensibles como nuestra ubicación, contactos, etc. tendrá que solicitárnoslo, pudiendo rechazarle el acceso sin tener que renunciar a usar la app. Sin embargo, aún sigue sin estar muy controlada la ejecución de apps en segundo plano, una de las grandes virtudes y a su vez defectos de Android. Si estamos escuchando música, descargando algo o navegando con Maps es normal que esos procesos funcionen en segundo plano, pero otras aplicaciones consumen recursos con servicios que muchas veces no queremos que estén ahí. Por eso me gustaría, y confío en que lo hagan, que en un futuro se controle más el funcionamiento de programas en segundo plano, algo para lo que ahora hay que recurrir a software de terceros como Greenify.

Algunas de estas ideas pueden resultarles extrañas a algunos, mientras que a otros inútiles, pero Google es especialista en las sorpresas, y basándose en las tendencias ahora mismo en el mundo de la tecnología no sería de extrañar que alguna de estas tres previsiones acabe convirtiéndose en una realidad. Hace ocho años nadie podría imaginar que aquel sistema llamado Android acabaría convirtiéndose en lo que es hoy, así que en un futuro todo es posible.

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