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Android Lollipop, una piruleta muy dulce

Hace unas semanas que Google ha lanzado la nueva versión de su sistema operativo móvil, Android 5.0, de nombre Lollipop, y con ella vienen muchísimas novedades que he estado probando en mi Nexus 5 a lo largo de estos días. Se trata de uno de los cambios más importantes que ha experimentado el sistema del robot verde desde que se creó, siendo comparable al salto de Gingerbread (2.3) a ICS (4.0). El diseño ha sido muy renovado, pero el interior del software también ha recibido sus retoques. ¿Buena pinta, verdad? Pues sigue leyendo.

Después de un proceso de actualización OTA bastante sencillo aunque algo largo, lo primero que se ve es la nueva estética, presente en cada rincón del sistema. Aunque en KitKat (4.4) ya se hicieron cambios en este sentido, es aquí donde Google ha puesto toda la carne en el asador, recibiendo el nombre de “Material Design”, basado en el uso de diferentes colores, la sencillez, las transiciones elegantes y la abundancia de información en las interfaces. De esta forma, se abandona la elegancia tan propia de versiones anteriores, con una paleta de colores algo sosa, para pasar a un diseño atractivo, que entra por los ojos y que quiere llamar la atención, pero manteniendo siempre el formalismo. La Action Bar (barra debajo de la de estado, introducida en Ice Cream Sandwich) ahora se hace más gruesa, desapareciendo el icono de la app. El menú lateral está en mejor forma que nunca, reivindicando su importancia en cada vez más apps. Y los iconos también siguen las reglas del Material Design, mucho más planos y minimalistas.

Otra de las grandes novedades de Lollipop son las notificaciones. Ahora se muestran en la pantalla de bloqueo, mucho más limpia que en versiones anteriores, aunque a costa de que ya no se puedan colocar widgets en ella y que si tenemos un código o patrón vamos a tener que deslizar primero para luego introducirlo, siendo un poco incómodo. Sin embargo, gracias a esto ahora podemos ver todos nuestros mensajes en la pantalla, y mismo interactuar con ellos sin desbloquearla, así como acceder al panel de energía, siempre que lo permitamos desde los ajustes de seguridad. Y para los más celosos de su privacidad siempre está la opción de ocultar los avisos sensibles en la pantalla de bloqueo. Por último, desde esta ventana ahora se puede acceder al teléfono al igual que a la cámara, aunque para el primero tengas que introducir tu patrón o código de desbloqueo en caso de tener. Y ligado a esto va el panel de energía, que ahora incluye nuevos botones como el de linterna o giro automático de pantalla. Además, otros apartados como el brillo, y los accesos directos a los ajustes o a las estadísticas de batería se han movido de sitio, consiguiendo una interfaz mucho más ordenada en mi opinión. Lo que no me gusta tanto es el llamado modo “No molestar”. El modo de vibración se mantiene, pero no el de silencio, que ahora es sustituido por una función más o menos parecida pero que no acaba de convencerme. Básicamente es lo mismo, pero los mensajes no se mostrarán en la parte superior de la pantalla, aunque sí se recogerán en el centro de notificaciones. También se puede poner el modo “prioridad”, en el que aquellos tipos de alertas que nosotros consideremos importantes sí se mostrarán.

lollipop - pantalla de bloqueo

Importante también la función de usuarios y perfiles. Android la introdujo oficialmente en su versión 4.3, pero solo para tablets. Ahora se pasa también a móviles, permitiendo el modo invitado. Aunque para gente como yo no tenga ningún tipo de relevancia, sí que la tiene para los padres que no quieren que sus hijos toqueteen donde no deben cuando juegan con su smartphone. Y muy relacionada hay otra novedad, la de “screen pinning”. ¿No os tiene pasado que queréis enseñarle algo en vuestro teléfono a un amigo pero no queréis que salga de esa app y cotillee en otras? Pues con esto no te volverá a pasar, porque podrás bloquear una aplicación de forma que para salir de ella haya que introducir el patrón o código de desbloqueo del móvil.

Google también se ha centrado en la multitarea en el apartado funcional, renovando el diseño del menú de apps recientes. En primer lugar, ahora sucede lo mismo que en iOS, donde cuando apagas el teléfono no se vacía la lista de aplicaciones utilizadas, gran error para mí. Al final esto hace mucho más confuso para el usuario el moverse entre programas y saber que es realmente la multitarea. Pero también tiene cosas buenas, como que ahora las apps se muestran en forma de pestañas y un mismo programa puede tener varias, como Chrome, donde ahora las pestañas pasan a formar parte del menú de apps recientes.

wpid-screenshot_2014-11-24-18-14-36.pngOtras novedades menores vienen de la mano del software de Google, muy bien integrado con el sistema, destacando la sustitución del ya obsoleto Quickoffice por Documentos, Presentaciones y Hojas de Cálculo de Google. El launcher se adapta al nuevo diseño, con pequeños cambios, y la búsqueda ha mejorado sustancialmente, con mayor integración con la pantalla de inicio y con la posibilidad de activarla con la pantalla bloqueada en español. La gran noticia en este apartado es Fit, la respuesta de la dueña de Android a la app “Salud” de Apple, con características muy similares. Otros cambios vienen (y vendrán) a través de Google Play Services, una estrategia muy acertada por parte del gigante de Internet.

Estas son las actualizaciones más notables a nivel externo, pero hay muchas menos vistosas pero no por ello menos importantes. Se pueden resumir en seguridad y rendimiento, y algunas han sido muy bienvenidas. Empecemos por la seguridad, tema muy en boca de la gente en estos tiempos. Ahora el cifrado del dispositivo se realizará por defecto, siendo más complicado acceder a sus datos. También se ha mejorado el bloqueo de pantalla, destacando aquí “Smart Lock”, sistema que desactivará dicha protección cuando detecte que por ejemplo estamos cerca de un dispositivo Bluetooth de confianza o reconozca nuestra cara (todo esto lo configura el usuario a su gusto). Y si nos roban el móvil o tablet ahora se puede bloquear de forma remota la restauración a valores de fábrica, por lo que si tenemos algún software de rastreo podremos seguir usándolo. Y si en el peor de los casos no pudiésemos recuperarlo, podremos restaurar desde los servidores de Google una copia de seguridad de nuestro sistema a un nuevo teléfono, guardando ahora desde las pantallas de inicio hasta los datos de las apps.

wpid-wp-1416849519471.pngRespecto al rendimiento, después de seis años se abandona la ineficiente máquina de ejecución Dalvik para pasar a la renovada, potente y eficiente ART. La principal diferencia a nivel técnico está en que cuando se instala una app ahora es compilada al cien por cien, no teniendo que hacerlo en tiempo real como antes. Esto se traduce en más velocidad, potencia y menor consumo de recursos a costa de mayor tiempo de instalación y más espacio ocupado. Aunque había sido introducida en KitKat como una opción para manitas, ahora está implantada por defecto, sin posibilidad de cambiar a la jubilada Dalvik. Esto, junto al bautizado como “Project Volta”, implica también más duración de la batería, lo que todos agradecemos, especialmente en los dispositivos Nexus. Aunque la diferencia en mi caso no es muy grande, sí que noto que cuando el terminal está bloqueado consume mucha menos energía que antes. Finalmente, el modo de ahorro de batería pone la guinda al pastel, reduciendo el rendimiento del smartphone para que cuando quede poca batería esta aguante más, a costa de eliminar las transiciones y reducir las conexiones en segundo plano.

Se trata, como os adelantaba antes, de probablemente el cambio más importante en la historia de Android. Ahora bien, la pregunta que todos os haréis es si merece la pena actualizar. En primer lugar, según el modelo y fabricante de vuestro móvil o tablet habrá que esperar más o menos. Cuando ya se pueda, es el momento de planteárselo. Para mí son casi todo aspectos positivos, pero bien es cierto que algún que otro juego no funciona, por lo que hay que esperar a que los actualicen para hacerlos compatibles con Android Lollipop. A otros quizá no les gusta el Material Design, o la sustitución del clásico y sencillo modo silencio por “no molestar” les incomode. Son pequeños peros que tendréis que valorar, pero en mi caso no han sido suficientes para superar la cantidad de cosas buenas que trae esta versión 5.0. Yo solo os puedo decir que mi Nexus 5 con Lollipop va como un tiro y la experiencia de uso es fantástica, pero la última palabra está en vosotros.

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