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Nexus 5: bueno, bonito y “barato”

Por fin he cambiado de móvil. ¡Y vaya cambio! He pasado de un LG Optimus One de 2010 (3.2″, 3mpx, 600mHz…) al nuevo móvil de Google y la firma coreana: el Nexus 5. Llevo con él desde hace dos semanas, por lo que creo que ya puedo sacar ciertas conclusiones y contar mis impresiones.

Antes de nada, voy a contar por qué elegí este teléfono, en un mercado tan amplio y variado. Tenía claro que mi siguiente gadget a renovar sería el móvil, pero tenía muchas dudas. En agosto, los rumores de un posible iPhone barato me hicieron la boca agua… hasta ver que libre valdría 599€. Entonces mis expectativas se centraron en el siguiente terminal Nexus (recordemos que el Nexus 4 salió a la venta con un precio tan espectacular que en diez minutos el stock se agotó). Y Google no me defraudó: móvil de gama alta por 349€ el de 16GB y 399€ el de 32GB. Me gustaba Android, y me atraía mucho la idea de que fuese “puro” (más adelante profundizo en esto), de ahí que me diese cuenta de que ese iba a ser mi nuevo teléfono. Pero claro, al momento me acordé de los problemas del año pasado: agotado, batería y cámara muy mejorables… Sin embargo, después de leer análisis en Internet, me di cuenta de que la cosa había mejorado mucho. Así fue como me decidí a comprarlo, y las impresiones son muy positivas. Sigue leyendo…

nexus-4Lo reconozco: no hay nada más bonito para un amante de la tecnología que el primer día con un dispositivo, sea del tipo que sea: unboxing, configuración inicial, instalarle todo, etc. Y aquí no hubo excepción. La caja, aunque algo grande, es preciosa, y dentro encontramos, a parte del terminal, una serie de manuales (indicaciones de seguridad), el gancho para abrir la tapa de la tarjeta SIM y el cable USB, junto con un cargador de viaje. Centrándonos en el protagonista, la primera impresión que transmite es de elegancia. En mi caso, lo primero que ves es un frontal negro, limpio, minimalista, cubierto con un plástico con el nombre del teléfono escrito. La pantalla, de cinco pulgadas, se funde con la parte en la que están la cámara frontal, altavoz y sensores y con la parte en la que está el LED de notificaciones, algo que ahora encuentro imprescindible. La superficie trasera es de un tacto gomoso, muy agradable, similar al de la Nexus 7 de 2013. En una esquina está la cámara de 8MPx con flash, y el resto está ocupado por la palabra “nexus”. Ambas partes están unidas por un borde sencillo, compuesto por los botones de volumen en un lado y los de bloqueo y la tapa de la microSIM en el otro.

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Una vez quitados todos los plásticos y conectado a la corriente, lo enciendo. La animación de inicio es muy sencilla y vistosa, con el fondo siempre en negro: durante unos segundos aparece la palabra “Google” en blanco y luego una animación en la que cuatro puntos de colores se separan, giran y se unen. El arranque es rápido, y a los veinte segundos ya me aparece la ventana de selección de idioma. Una vez elegido, me pide el código PIN de la SIM, y al detectar el país, ya me configura automáticamente la fecha y la hora. Entonces me pregunta si tengo cuenta de Google, iniciando así sesión. Después pregunta un par de cosas más (localización, copias de seguridad, Google Now, etc.) y el móvil ya está listo.

Es en ese momento, con la pantalla de inicio (también llamada launcher) abierta, cuando se ve la calidad de la pantalla. Antes de nada voy a hacer una pequeña pausa para recordar las principales características técnicas del dispositivo:

Pantalla: 4.95″ a 1920×1080 (445ppp)

Procesador: Snapdragon 800 a 2,26GHz (4 núcleos)

Cámara: 8MPx / 1,3MPx

Batería: 2300 mAh

Memoria RAM: 2GB

Dimensiones: 69,17 x 137,84 x8,59 mm (130g)

Como se puede apreciar aquí, teóricamente el teléfono va bien equipado. Ahora bien, ¿cumple en la práctica? Os lo adelanto: sí. Como iba diciendo, al ver la pantalla de inicio, se aprecia la calidad de la pantalla, que es exquisita. Pero a eso contribuye un defecto del que no sé si Google es consciente y lo hizo aposta o no. El brillo automático es bastante “generoso”, y con que haya un mínimo de luz en el ambiente, va a subir bastante la retroiluminación, lo que aunque en ciertas situaciones mejore la imagen, perjudica bastante a la batería, uno de sus talones de Aquiles como veremos más adelante. El problema es que en un principio no se pueden controlar los valores del brillo automático (con apps de terceros sí, pero yo he probado una y la experiencia fue desastrosa), lo que te obliga o a poner el brillo como manual o a aguantarte con el automático. Pese a eso, la pantalla hay que reconocer que es muy buena, con un tamaño potente pero no excesivo. Otro aspecto a recordar es que los botones de navegación (atrás, inicio y multitarea) son virtuales, desapareciendo en ciertas apps como YouTube.

El siguiente paso, como no, fue entrar en la Play Store y ponerme a descargar aplicaciones. La velocidad, tanto en el desplazamiento de una ventana a otra como en la descarga son asombrosas. Da gusto que la tienda sea capaz de aprovechar los 100MB de Wifi que tengo. Ya con el software instalado y configurado, empiezo a usar ciertas aplicaciones, y el rendimiento es exquisito. Desde WhatsApp hasta juegos 3D, no hay retardo ninguno (más le valía) y todo se carga rapidísimo. Reconozco que no le he pasado ningún benchmark (es tan fácil como buscar en Google la puntuación del móvil y listo), pero el rendimiento es fantástico. También se nota muchísima fluidez en el manejo en general del sistema. Respecto al uso de memoria, no debería preocupar mucho debido a que el Nexus 5 equipa 2GB de RAM, pero no está de más echar un vistazo a la sección “Aplicaciones > En ejecución” de Ajustes. Teniendo varios widgets funcionando y después de haber usado muchas aplicaciones, quedando muchas de ellas en segundo plano, el consumo medio se situaba en 400 – 500 MB. Yo no uso ni pienso usar task managers, porque en mi humilde opinión no es que no mejoren el rendimiento, si no que lo empeoran. Por lo tanto, el móvil saca matrícula de honor en este apartado.

Un aspecto que la gente criticó bastante fue el sonido. Sinceramente, yo no estoy de acuerdo. La calidad a través de auriculares es muy buena, y respecto a los altavoces, suenan bastante bien. Es verdad que no son los mejores del mercado, pero no me disgustan. Además, es un componente que se usa poco, aparte de que no tienen mucha relevancia. Otro que para muchos no aprobó fue la batería. Aquí reconozco que la autonomía es floja, pero tal como adelantaba antes parte de la culpa la tiene la pantalla, que entre su tamaño y brillo se lleva un buen porcentaje de la energía. Si estás jugando con el brillo algo alto a un juego que requiera un poco de potencia, la bajada es bestial. Sin embargo, puedes dejar el teléfono durante tres horas con los datos móviles activados y sin usar la pantalla que el descenso será tan solo del 1%. Yendo a la teoría, la batería es de 2300mAh, una cantidad que no está mal pero que no llega a la de otros teléfonos. Igualmente, creo que con una actualización por parte de Google, al igual que con el brillo, se podría solucionar este problema (en realidad son uno mismo).

                      

La cámara siempre ha sido un apartado donde los Nexus no han destacado mucho. El sensor de este es de 8MPX, pero hay muchos factores más a tener en cuenta, puesto que este valor es el que tiene también el iPhone 5/5c/5s o mismo algún terminal más antiguo como el Samsung Galaxy S2. En la fotografía digital tienen mucha importancia (más de la pensada) la CPU y el software. Respecto a la primera, hay potencia de sobra. Sobre el software, la app de cámara es muy extraña, puesto que a las opciones se accede pulsando sobre la pantalla y deslizando el dedo, entrando en submenús. El retardo entre que pulsas el botón y toma la instantánea es pequeño (no es tan rápido como el del iPhone pero es bastante aceptable). Las imágenes a la luz del día tienen buen color, muy vivas (¿también ayudará el excesivo brillo?), aunque al meterle zoom se aprecia cierto ruido. En condiciones oscuras, el flash está bien, aunque se aprecia más ruido que en las fotos con luz. Respecto a la cámara frontal, no hay mucho que decir: está ahí para lo que está, y sus fotos son pobres (tan solo tiene 1,3MPx). En conclusión, si eres de los que no haces muchas fotos (como es mi caso), cumple perfectamente. Pero si el móvil es tu cámara y te gusta la fotografía, quizás este no es tu teléfono.

Ya hemos visto la pantalla, sonido, cámara, potencia y rendimiento. Ahora lo lógico sería hablar del software, pero eso lo haré en otra entrada aparte más tarde, en la que hablaré de Android 4.4 “KitKat” y sobre el Android “puro”. Solo adelanto que estoy encantado, y que la experiencia del sistema puro es excelente.

La entrada la titulé “Nexus 5: bueno, bonito y barato”. Ahora es el momento de afirmar esto. Respecto a lo de bonito, para gustos hay colores, pero a mí me encanta su diseño sencillo y elegante. Lo de bueno, después de este análisis, podríamos decir que si, aunque flojee un poco la cámara y la batería (aunque esto último seguramente se pueda solucionar mediante una actualización). Respecto a lo de “barato”, lo entrecomillé porque con barato se entiende un máximo de 150-200€, pero estamos ante uno de los mejores móviles del mercado. Pensad que toda la gama alta se mueve sobre los 600€, mientras que el terminal de Google lo podemos comprar en Play Store por 349€ el de 16GB o 399€ el de 32, de ahí lo de barato. Llevo unas semanas con él y lo reconozco, estoy encantado con él. Aunque el tamaño al principio me pareciese algo excesivo, rápidamente te habitúas a él (hasta el punto de que luego uno de menos tamaño te parece pequeño). Android 4.4 es una maravilla, que al mezclarla con el potente hardware da lugar a una mezcla fantástica. Es un dispositivo que recomendaría a cualquiera, porque aunque tenga algunos detalles mejorables, en el día a día va a sacar un sobresaliente.

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