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Edita tus vídeos con Final Cut Pro X

Cuando decidí crear el canal de YouTube del blog, me di cuenta de que necesitaba un programa para poder editar los vídeos. Cuando usaba Windows, manejaba Sony Vegas, pero lamentablemente no está disponible para el sistema operativo de Apple, por lo que me puse a buscar otras opciones. Aunque el ordenador traía instalado por defecto iMovie, lo probé pero me parecía “poco profesional”, puesto que se basaba en plantillas y no dejaba manejar muchos aspectos del vídeo. Las opciones restantes eran Adobe Premiere, Avid o Final Cut, por lo que decidí probar esta última por su teórica integración con Mac y calidad. Y el resultado no me decepcionó en absoluto…

Una vez instalado, me encontré con una ventana organizada en tres módulos: el explorador de eventos (y con la versión 10.1 también de proyectos), la vista previa y el “timeline”, apareciendo otros elementos importantes entre estos, como el “dashboard”. Mi primer proyecto fue el vídeo de presentación, por lo que después de decidir cómo se desarrollaría me puse manos a la obra. En primer lugar, hay que crearlo (“Nuevo proyecto” y eliges la calidad y el nombre) e importar los recursos que lo compondrán, sean vídeos, fotos o música. Con esto listo, ahora hay que incluirlos en el “timeline”, siendo tan fácil como arrastrar y soltar. 

Interfaz del programa (versión 10.1)

Hay que tener en cuenta dos conceptos: la ausencia de pistas y la unión de fragmentos. Lo primero es que mientras que en algunas aplicaciones de este tipo hay diferentes capas o pistas en las que se arrastra la imagen o el sonido, no pudiendo estar las dos juntas en una misma, aquí sea el tipo de archivo que sea, se podrá colocar sin problemas, pudiendo colocar unos vídeos encima de otros para hacer superposiciones. Y a partir de ahí crearemos nuestro vídeo. Pero también necesitaremos crear recursos como textos, por lo que Final Cut Pro X nos pone a nuestra disposición numerosas plantillas, pudiendo ser estas personalizadas. Otro elemento clave en la creación de vídeos son las transiciones, contando con un amplio catálogo. 

Ya hemos colocado fotos y vídeos, sonidos, textos y transiciones. Pero resulta que un vídeo se ve algo mal, descolorido. O se mueve un poco. O quizás tiene algo de ruido por detrás. Pues tampoco habrá problema, puesto que el programa cuenta con herramientas para solucionarlo. Si seleccionamos un vídeo, en el panel superior derecho (no el de vista previa, si no el llamado “inspector”), se puede, a parte de añadir datos clasificatorios al vídeo, añadirle correcciones de color, mejoras de sonido, etc. También contamos con efectos para el vídeo y para el sonido en la pestaña “Efectos” del dashboard, así como la posibilidad de cambiar la velocidad y dirección del vídeo. 

Una vez terminado el proyecto, hay que exportarlo, puesto que tal como lo guarda el programa no se puede visualizar en cualquier dispositivo. Contamos con numerosas opciones, como salvarlo en el disco duro, en un DVD o Blu-Ray, subirlo a YouTube… Esta última opción para mí es la más cómoda, puesto que no tendrás que complicarte con formato del vídeo, tamaño y otras cuestiones algo complicadas para los que no son profesionales. Y aquí es donde está uno de los puntos flojos de este software, ya que las opciones de exportación son limitadas y los archivos generados ocupan muchísimo tamaño, teniendo que recurrir por 50€ a Compressor (otro programa de Apple) para poder usar más formatos y mayores opciones de personalización.

Pero ese no es el único problema de la aplicación: los proyectos y los eventos ocupan muchísimo espacio en el disco duro (a mí un proyecto de tres minutos me llegó a ocupar 20GB), aunque se pueda solucionar pulsando en “Archivo > Eliminar archivos de renderización del proyecto”. Sin embargo, gracias a esto los renderizados son mucho más rápidos (a mí un proyecto que hice de 33 minutos me tardó solo 20 en exportar) y no hay que preocuparse de guardar nada, puesto que se hace de manera automática e invisible para el usuario. En Internet hay muchas críticas a este programa, pero también hay buenas opiniones, como esta, porque yo la verdad es que estoy encantado con él. Y como desde la web oficial se puede descargar una versión de prueba de 30 días, no tienes excusa para probarlo si tienes un Mac y te gusta la edición de vídeos, comprándolo después desde la Mac App Store si te gusta. A mí al principio la interfaz me asustó un poco, pero me hice a ella al poco y ahora, tal como decía, me gusta mucho. Igualmente, si os cuesta un poco, os recomiendo esta serie de tutoriales de YouTube en español hecha por ZEPFilms, en la que en vídeos de diez minutos explica todo sobre este programa, desde los primeros pasos hasta lo más avanzado, de una forma muy sencilla. ¿Y que pensáis vosotros sobre Final Cut?

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